Navares de las Cuevas

Pocos pueblos hay en la provincia de Segovia que cuenten con una existencia tan antigua, una historia tan variada y un encanto tan especial como Navares de las Cuevas.

Y es que Nabares, como se denominaba en su origen, hunde sus raíces en la penumbra del tiempo hasta los lejanos tiempos de la repoblación, y aún más.  

Navares de las Cuevas, zona de nabos y de cuevas según indica la toponimia, fue tierra peligrosa, escenario de enfrentamientos entre cristianos y musulmanes en los tiempos de la reconquista, tierra de nobleza y feudo bajo los dominios de señores y marqueses, tierra de ganados y cultivo en todo tiempo y tierra de emigración durante las décadas de los años 60 y 70.

La voracidad del progreso y la ciudad no tuvieron compasión con esta antigua villa, absorbiendo la mayor parte de su población hasta el punto de poner en peligro su existencia, pero sus señas de identidad y sus edificios de siempre, permanecen. Aquí siguen erguidos el rollo jurisdiccional, la ermita de la Virgen del Barrio, la iglesia de S. Mamés, el palacio de doña Urraca. Así como las tradiciones: la fiesta de hortezuela en el mes de mayo, la fiesta del 17 de agosto en honor del patrón, S. Mamés, la pingada del mayo en el centro de la plaza solicitando  fertilidad a la tierra como en los mejores tiempos. Todo ello forma parte del actual Navares de las Cuevas, el Nabares de siempre, el que nos toca vivir a nosotros.      

          

Toda la información ha sido faciliitada y redactada por Alfredo Martín Bartolomé, por lo que si queréis más información os remitimos al mismo.